miércoles, 14 de octubre de 2015

Un Millón de chicos sufren a diario el cáncer social del Bullying en ARGENTINA.

Milton Amaya. Nueve años. Se suicidó luego de sufrir bullying en la Escuela Hogar de Algarrobo en la Provincia
de La Pampa a 600 km. de Buenos Aires. Es una de las cuatro víctimas fatales de la República Argentina a
raíz del acoso escolar o bullying durante los últimos dos años.

La ONG Bullying Sin Fronteras junto a su titular el Dr. Javier Miglino denunciaron que según un sondeo llevado a cabo por la entidad en escuelas de Buenos Aires, Cordoba, Rosario, Mendoza, Neuquén, Tucumán, Misiones, Formosa, Chubut, Santiago del Estero y Entre Ríos; al menos uno de cada 10 chicos en los niveles primario y secundario, admite que sufre a diario acoso escolar o bullying por parte de sus compañero. Tomando en consideración que la República Argentina tiene una población estudiantil de primario y secundario de poco más de 10 millones de alumnos, la estadística muestra la escalofriante cifra de un millón de personas de entre 6 y 17 años que sufren el flagelo cotidiano del bullying.

"El día de ayer una vez más la muerte por bullying o acoso escolar golpeó a la República Argentina con la muerte por presunto suicidio de Milton Amaya, un chiquito de 9 años en la Provincia de La Pampa. Pero este 2015 ha sido especialmente cruento en relación al bullying, toda vez que en el mes de mayo otro joven de apellido Rodriguez se suicidó en un colegio del barrio de Nuñez en la Ciudad de Buenos Aires y en abril fue asesinado por sus propios compañeros, Facundo Rodriguez en la localidad de General Mosconi, Provincia de Salta sin olvidar que el año pasado ocurrió el asesinato de Naira Cofreces en Junin, Provincia de Buenos Aires. Este último caso dio prácticamente la vuelta al mundo", dijo Miglino.

"En un relevamiento hecho por Bullying Sin Fronteras entre el 15 de marzo y el 6 octubre de 2015 , 1 de cada 10 alumnos primarios y secundarios reconoció que es hostigado a diario en el colegio", dijo Miglino.


Tipo de  agresiones:

- Chicos golpeados por sus compañeros.
- Hostigados psicológicamente con burlas y amenazas.
- Aislados del entorno social del grado o división (nivel primario o secundario).
- Hostigados por su nivel económico (chetos) o por su belleza fisica (sobre todo en las chicas).
Las consecuencias:
- Abandono de la clase.
- Decaimiento emocional.
- Descenso del nivel educativo y de aprendizaje.
- Abandono de la escuela.
- Furia con las redes sociales (por causa del ciberbullying). Twitter, Facebook, Whatsap e Instagram.
- Insomnio.
- Crisis de llanto y miedo a la oscuridad.
- Tendencias suicidas.
"Estas son solo algunas de las situaciones que día a día 
se viven en los establecimientos educativos de la Argentina", dijo Miglino. 
El estudio determinó que un 10 por ciento de los estudiantes secundarios de todo el país admite que es objeto de “bullying” o acoso escolar en el establecimiento en el que estudian. Los chicos saben de qué se trata porque se sintieron familiarizados con la definición que se les ofreció: El bullying es “una conducta de hostigamiento o persecución física o psicológica permanente que realiza un alumno contra otro, o un grupo de chicos contra un individuo solo. Éste es quien es elegido como blanco de repetidos ataques, conllevando serias consecuencias personales para las víctimas que pueden llegar incluso a la muerte por homicidio o suicidio. Pero afectando grávemente también en su sociabilidad a los agresores. Es decir el bullying en última instancia lastima a todos. Definición del Equipo Multidisciplinario de Bullying Sin Fronteras, dijo Miglino.
“A partir de esta conclusión, estamos invitando a los padres a participar 
de nuestros debates, toda vez que son sus chicos los que están expuestos a factores 
de riesgo que llevan al acoso escolar, ya sea como acosadores o como víctimas y desde las autoridades escolares notamos que es muy poco lo que se está haciendo”, indicó Miglino.
“Las escuelas de la República Argentina siempre han sido concebidas y admiradas a partir de la idea de Domingo Faustino Sarmiento, como lugares adecuados para favorecer el desarrollo y la formación, la educación y la protección de los niños y de los adolescentes, por eso nos toca reunirnos y sentar las bases de un criterio común de lucha contra el bullying, que ya se convirtió en un problema social y muestra de ello es el terrible caso de Milton Amaya de 9 años que fue abusado en la escuela hogar  de Algarrobo del Aguila en la Provincia de La Pampa y que hostigado permanentemente por parte de sus compañeros a partir de haber sufrido ese episodio criminal, presuntamente por parte de un alumno de mayor edad, terminó con la terrible consecuencia de quitarse la vida ahorcándose con los cordones de sus zapatillas en su propia cama, tal como lo encontró su hermanita de 11 años”, concluyó Miglino.

Bullying Sin Fronteras.

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