martes, 4 de abril de 2017

El Dos de Mayo. Reflexión sobre un día histórico. Ismael Carnero. ESPAÑA.

Carta de Ismael Carnero Nuñez. Galicia. ESPAÑA.

Permítanme las primeras líneas para presentarme. No soy profesor. Mi formación académica es de Mecánica. Menos aún, profesor de Música: no cursé estudios en ningún conservatorio. Soy un guitarrista que supo explicar a algunos críos cómo empezar a hacer tres acordes. Ejercí como monitor en una empresa de extraescolares y di clases particulares. Algunos alumnos eran niños: otros, ya adolescentes. Esta es toda mi experiencia, mis únicas credenciales en materia de enseñanza.

   ¿Porqué entonces, les resultaba tan fácil hablar en aquellas clases? Antes de que se me acuse de vanidad, diré que yo puedo aportar muy poca cosa. Pero esta sí puedo, porque ellos mismos me lo dicen hoy, que ya son algunos universitarios. Creo que si quieres lograr fluidez en la comunicación, debes escuchar, saber escuchar. Y ni los niños, ni los adolescentes, ni nadie es una excepción. Lo que parece una perogrullada va acompañada de otra obviedad, la que explicaba a los nenes de cualquier edad, la que comparto con ustedes: la diferencia entre oír y escuchar es la misma que hay entre ver y mirar. Dicho esto. Por no haber sido escuchados a tiempo y/o con atención, algunos jóvenes se han quitado la vida.

   Esta frase es de Antonio de Senillosa: Las personas mayores "que invocan su propia juventud para comprender a los jóvenes de hoy, esos seres adultos no sólo están equivocados, sino tambien perdidos". Yo creo que algunos aspectos de nuestra propia juventud sí pueden ser muy recurrentes. No son extraterrestres; los hemos traído nosotros y tenemos mucho que ver en su desarrollo. Si esperamos algo de alguien, que sea de nosotros mismos.

   La figura de matón de patio se repite desde hace las suficientes generaciones como para abarcar la nuestra. Todos sabemos de quién hablamos, porque todos lo hemos visto en acción. Si el problema es el que era, se debe a que no hicimos nada, o no lo suficiente por solucionarlo. He aquí una propuesta: escuchar; con la suficiente atención como para detectar.
Para empezar, porque es nuestra obligación. Es lo primero que le debemos si pretendemos que nos escuche. Un joven entiende inmediatamente que es justo. Y por nuestra común responsabilidad en su formación social; me explico: cuando el adolescente, el niño, detectan atención. se atienden a si mismos. Su propia voz estableciendo un razonamiento, describiendo, opinando. Se escuchan. 

   No recuerdo al autor de la siguiente: "Si el silencio se sabe utilizar, se habrá llegado a la verdadera esencia de la música". Nuestro chaval tiene tendencia, casi obstinación con algunos silencios en concreto. No habla sobre las drogas, o el sexo, los amigos, o tal o cual asunto... Los compañeros de colegio.

   En algún momento, y perdonen esta salida de contexto, se me ocurrió que la propia actividad de guitarra tenía mucho que ver con la pregunta del segundo párrafo. No sólo tenían que tocar su propio instrumento, sino que cuando estaban en grupo, o yo les marcaba el compás, tenían que poner atención forzosamente. Durante las pausas, hablaba unos minutos con ellos y la inercia de su reciente ejercicio auditivo, se trasladaba a la charla. Trataba de distraerlos un rato y aprovechaba para escucharles. Quizás. por quitarle algo de razón al antes citado Senillosa.
Llegado este punto, no dejo pasar la oportunidad de recordar lo maravilloso de la experiencia. Estoy seguro de mi deuda: ell@s aportaron más a mi persona que yo a la suya.

   Escuchar al joven con la misma atención que solicitamos de él cuando le miramos a los ojos y le decimos que no tome NUNCA una anfetamina que le ofrezcan por ahí, que no tenga relaciones sin protección, etc. ¿No queremos (casi exigimos) entonces, toda su antena para nuestras "instrucciones"? El primer indicio de que a nuestro chaval le pasa algo, lo dará un silencio. Los problemas, rara vez van a menos por sí solos. Y yo creo que ya hemos lamentado tantas consecuencias del bullying, hemos llorado a las suficientes víctimas, como para tomar medidas e iniciativas.

   El dos de mayo de 1808 comenzó en España la guerra que aquí llamamos "de la Independencia". Fue una rebelión popular, un gran motín. Las autoridades de Móstoles, ese mismo dia por la tarde, se unieron con armas a las filas de quienes derrotarían al ejército de Napoleón en su más optimista momento. El próximo dos de mayo se proyectará una luz sobre un problema que ha multiplicado sus proporciones, amparado por las redes sociales y nuestra falta de atención. Dejadez absoluta. Como si ese mal recuerdo de lo que vimos o sufrimos colegio o el instituto, ya no nos afectara. Ese dia tendremos la oportunidad de declarar la guerra al silencio; de hacerle percibir con más fuerza que otras veces, al napoleón de patio, que tiene a una Sociedad en contra. Teniendo algo claro desde el principio: todo esfuerzo será poco pero habrá valido la pena.

Ismael Carnero Nuñez.Cartas al Director de Bullying Sin Fronteras.

Quieres que tu testimonio sea publicado en el blog internacional de Bullying Sin Fronteras?

Envía una carta al Director de Bullying Sin Fronteras.
Dr. Javier Miglino. 
Agrega una foto y si lo deseas un correo de contacto.

Contacto: 
bullyingsinfronteras@gmail.com

La publicaremos y las personas y los medios de 40 países que nos siguen podrán conocerte.

ONG Internacional Bullying Sin Fronteras


No hay comentarios:

Publicar un comentario