lunes, 15 de mayo de 2017

Un niño de 8 años se suicida por bullying. La víctima se llamaba Gabriel Taye.

Gabriel Taye de 8 años de edad. Se suicidó luego de recibir continuamente bullying o acoso escolar por parte de sus compañeros, quienes lo golpearon, se burlaron de él y lo dejaron tirado en el piso en la Escuela Carson.

La ciudad de Cincinnati, en Estados Unidos, vive estos días conmocionada por la reapertura de la investigación de la muerte de Gabriel Taye, un niño de ocho años que se suicidó en su habitación en enero. Unas imágenes en las que se ve cómo queda inconsciente tras ser empujado contra una pared dos días antes de su suicidio han obligado a reabrir el caso para determinar si tuvieron alguna relación con su muerte.
Un grupo de compañeros agrede a Gabriel.

Ya golpeado en el piso, Gabriel recibe la burla de sus compañeros y uno de ellos incluso
lo señala.

El notorio abandono de Gabriel. Luego de ser agredido por sus compañeros pasó varios
minutos tirado en el piso sin recibir ayuda de nadie.

Varios minutos después llegan los docentes para ayudar a Gabriel.

La ONG Internacional Bullying Sin Fronteras denunció que se produjo en Cincinnati, Estados Unidos de América, un nuevo suicidio infantil instigada por el acoso escolar o bullying. 
Si bien hasta unas horas las autoridades lo habían negado, la justicia pudo establecer que Gabriel Taye de solo ocho años de edad fue agredido por un grupo de sus compañeros en la Carson School, a la que acudía el niño y que el pequeño tomó la decisión de quitarse la vida luego del episodio, en el que no solamente fue agredido y tirado al piso por un golpe, sino que debió sufrir el escarnio de sus compañeros que lo señalaban en el piso y se burlaban para luego dejarlo completamente solo durante varios minutos hasta que tardíamente llegaron algunos docentes para ayudar.
“A los ocho años los niños generalmente están empezando a comprender la muerte”, analizó el doctor Louis Kraus, jefe de psiquiatría infantil del Rush University Medical Center en declaraciones a la ONG Internacional Bullying Sin Fronteras.
El pequeño Gabriel no tenía problemas de conducta ni de integración, afirmó Carla Leader, abogada de la madre del menor, Cornelia Reynolds. Quien lo conocía lo describe como un niño feliz que “siempre tenía una sonrisa en su cara y provocaría una en la tuya”, según una madre de su colegio.
En las imágenes del video de las cámaras de seguridad de la Carson School se ve a Gabriel en su centro escolar dándose la mano con otro niño, que posteriormente lo empuja contra una pared, golpe que lo deja inconsciente. Pasaron cuatro minutos y medio hasta que un empleado del centro acudió a socorrerlo. Desde el centro se han mostrado preocupados por la tardanza y la falta de supervisión, pero afirman que siguieron los protocolos preestablecidos. Según empleados del colegio, el niño dijo que se había desmayado y jamás dijo que hubiera sufrido bullying o fuera golpeado.
El niño nunca contó que sufría bullying.
Tras el incidente, Gabriel vomitó y tenía dolores de estómago. Los doctores del colegio concluyeron que tenía un virus estomacal y fue enviado a casa. La madre acudió a por Gabriel y lo llevó al hospital después de que su hermana la llamara avisando de lo sucedido. Los empleados del centro, por su parte, dicen que fueron ellos quienes pidieron a la madre que viniera a buscar al niño.
La madre desconocía la agresión hasta que lo leyó en una investigación policial que describía el video. Dos días después, el niño se suicidó colgándose en su habitación con una corbata. “Su voz será escuchada”, ha afirmado este fin de semana la madre, clamando justicia. “Es mi obligación asegurarme de que no vuelva a ocurrir más”, añadió. “La gente necesita saber la verdad y ayudar a terminar con la “epidemia” del acoso o bullying.



ONG Internacional Bullying Sin Fronteras

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