Dr. Javier Miglino HelfensteinAutor de la Definición Universal de CiberbullyingAutor de la Definición Universal de BullyingCreador de la efemérides mundial: Dos de Mayo, Día Mundial contra el Bullying
GINEBRA / BUENOS AIRES, 2025 — El Observatorio Mundial de Bullying y Ciberbullying de la Organización Mundial Bullying Sin Fronteras (BSF), difundió su informe correspondiente al período octubre de 2024-octubre de 2025, en el que advierte un fuerte incremento de los casos de ciberbullying registrados a nivel mundial.
Según el estudio, desarrollado con la participación directa de niños, adolescentes y jóvenes de América, Europa, África, Asia y Oceanía, los casos anuales de ciberbullying se duplicaron respecto del relevamiento anterior.
Países con mayor cantidad de casos registrados (2025)
| Posición | País | Casos |
|---|---|---|
| 1 | España | 450.000 |
| 2 | Estados Unidos | 400.000 |
| 3 | Brasil | 390.000 |
| 4 | Argentina | 300.000 |
| 5 | México | 280.000 |
| 6 | Inglaterra | 260.000 |
| 7 | Alemania | 250.000 |
| 8 | Colombia | 240.000 |
| 9 | Japón | 220.000 |
| 10 | Corea del Sur | 200.000 |
El informe concluye que nueve de cada diez episodios de ciberbullying se originan en redes sociales y plataformas digitales. Entre las más mencionadas por las víctimas figuran Facebook, X (antes Twitter), Instagram y WhatsApp.
Los investigadores señalaron que la incidencia aumenta con la edad. Entre los adolescentes mayores de 13 años, seis de cada diez casos tienen origen en redes sociales; desde los 18 años esa proporción asciende a ocho de cada diez y, a partir de los 30 años, prácticamente todos los casos analizados se inician en entornos digitales.
El estudio también indica que el 70% de las víctimas son mujeres. Por cada varón afectado se registran aproximadamente 2,4 mujeres víctimas de ciberbullying, una diferencia que contrasta con los casos de acoso escolar presencial, donde la distribución entre ambos sexos resulta considerablemente más equilibrada.
Respecto de las herramientas utilizadas por los agresores, el teléfono móvil aparece como el principal dispositivo empleado para ejercer el hostigamiento digital. WhatsApp es señalado por el 50,8% de las víctimas como el canal más utilizado, seguido por Facebook, X e Instagram, que en conjunto representan el 49,2% restante de los casos documentados.
El informe agrega que más del 70% de las víctimas recibe ataques cada tres o cuatro horas, mientras que cerca de la mitad nunca presenta una denuncia formal.
Los investigadores destacan que niños y adolescentes suelen recurrir primero a sus padres cuando deciden comunicar la situación, aunque frecuentemente lo hacen después de un período prolongado de silencio. También señalan que los docentes denuncian el ciberbullying con mayor frecuencia que el bullying tradicional, aunque muchas víctimas consideran insuficientes las medidas adoptadas por los establecimientos educativos.
El estudio sostiene que el bullying y el ciberbullying continúan representando uno de los principales problemas de salud pública vinculados con la infancia y la adolescencia e insta a fortalecer las políticas de prevención, educación digital y protección de las víctimas.
Definición Universal de ciberbullying (BSF, 2014 - 2025)
Ciberbullying es toda forma de hostigamiento o intimidación realizada mediante tecnologías digitales —incluidas redes sociales, servicios de mensajería, correo electrónico, videojuegos en línea y otras plataformas electrónicas— con el propósito de humillar, amenazar, difamar o causar daño psicológico a una persona.
La definición comprende también la difusión de imágenes, videos, mensajes o contenidos falsos destinados a perjudicar a la víctima, así como la suplantación de identidad mediante cuentas falsas u otros mecanismos digitales. El ciberbullying se configura cuando esas conductas generan temor, angustia o preocupación en la persona afectada.
La definición, elaborada por el Dr. Javier Miglino Helfenstein, Director Mundial de Bullying Sin Fronteras, nace a partir del trabajo del Observatorio Internacional de Bullying y Ciberbullying de BSF, identifica una característica central de esta modalidad de acoso: el hostigamiento puede continuar durante las 24 horas, incluso fuera de la escuela y del contacto presencial entre la víctima y sus agresores.
¿Qué conductas comprende?
El ciberbullying puede ejercerse mediante internet, redes sociales, teléfonos móviles, servicios de mensajería, correo electrónico, videojuegos en línea y otras plataformas digitales.
Entre las conductas que pueden formar parte del hostigamiento se encuentran:
La difusión reiterada de insultos, amenazas, rumores o mensajes destinados a humillar.
La publicación o circulación de imágenes y videos para perjudicar a una persona.
La difusión de información falsa con el propósito de dañar su reputación.
La suplantación de identidad mediante cuentas falsas u otros mecanismos digitales.
El uso de plataformas digitales para intimidar, aislar o someter a una víctima.
La evaluación de cada caso requiere considerar el contexto, la reiteración de las conductas y el daño provocado. No todo conflicto o comentario ofensivo en internet constituye, por sí solo, ciberbullying.
Ciberbullying: el asesino que mata en silencio.
A diferencia del acoso presencial, el ciberbullying puede traspasar los límites del aula, llegar a numerosas personas y permanecer accesible después de que se publicó el contenido original.
El anonimato o la ocultación de la identidad pueden dificultar la identificación de los responsables. La circulación de mensajes, imágenes y videos puede multiplicar la exposición de la víctima y prolongar el sufrimiento.
La soledad, la tristeza y el miedo son tres factores que BSF identifica como centrales para comprender el impacto del acoso. Por eso, escuchar a niños y adolescentes, tomar en serio sus denuncias y actuar a tiempo son medidas fundamentales de prevención.
Una definición para reconocer y prevenir:
La definición de BSF busca contribuir a que familias, docentes, instituciones y autoridades reconozcan el ciberbullying y comprendan que la violencia digital puede tener consecuencias reales sobre la vida de las personas.
La respuesta no puede limitarse a pedirle a la víctima que abandone las redes o aprenda a defenderse por sí sola. Es necesario investigar los hechos, proteger a la persona afectada y promover la intervención responsable de los adultos y las instituciones.
La invitación a OMS:
Tal como ocurrió con la Definición Universal de Bullying que ya es motivo de estudio en escuelas y universidades de 100 países de todo el mundo e incluso doctrina y jurisprudencia en casos judiciales de América Latina y España; BSF invita a la OMS (Organización Mundial de la Salud), a sumarse a esta definición de ciberacoso o ciberbullying para que la comunidad mundial tenga un elemento más de defensa de la salud mental de niños, adolescentes, jóvenes y adultos; porque el ciberbullying y en particular el que se ejecuta a través de las redes sociales; a diferencia del bullying, no distingue edades. Los casos de Jason Arday, Darrel Sheets y Ken Urker así lo atestiguan.
"El bullying, el ciberbullying y los trolls son tres asesinos que siguen matando en silencio. El ciberacoso, a diferencia del bullying o acoso escolar, no termina cuando suena el timbre de salida de la escuela. En el mundo de las redes sociales, el hostigamiento digital sigue durante las 24 horas, los 365 días del año. No hay Navidad ni Año Nuevo ni cumpleaños. En cualquier día, en cualquier momento y en cualquier lugar, es posible ser atacado y hostigado. Por eso la regla que creamos con Bullying Sin Fronteras para estos casos, tiene tres (3) elementos indispensables: prevención, prevención y prevención".
Dr. Javier Miglino Helfenstein
Experto en Derechos Humanos y Protección de la Niñez
Director Mundial de Bullying Sin Fronteras
Se permite la reproducción con indicación de la fuente.
Organización Mundial Bullying Sin Fronteras

