JEREMÍAS MONZÓN, 15 AÑOS: EL CONTACTO CON SU ASESINA COMENZÓ EN INSTAGRAM
Una cita conseguida a través de la red social terminó en un crimen brutal. La investigación también apunta a posibles responsabilidades en el entorno familiar de la adolescente detenida.
Jeremías Monzón tenía 15 años y vivía en Santo Tomé, provincia de Santa Fe, Argentina. Conoció a una adolescente de 16 años a través de Instagram. Después de establecer contacto con ella, viajó para encontrarse personalmente. Era una trampa.
El 18 de diciembre fue asesinado en la ciudad de Santa Fe. La investigación señala como responsables a la adolescente y a dos menores de 14 y 15 años. El crimen fue filmado por sus autores.
INSTAGRAM, EL PRIMER CONTACTO
La relación entre Jeremías y la adolescente comenzó en Instagram. Según la investigación, ella se habría presentado como interesada en conocerlo. El encuentro terminó convirtiéndose en una emboscada mortal.
El caso vuelve a poner bajo la lupa los riesgos de los contactos entre adolescentes desconocidos a través de las redes sociales y la facilidad con que una identidad digital puede ocultar intenciones criminales.
DETUVIERON A LA MADRE DE LA ADOLESCENTE
En el marco de la investigación, también fue detenida preventivamente la madre de la joven de 16 años. La Justicia analiza si pudo haber tenido alguna participación en la planificación o la logística del asesinato. Esa hipótesis todavía debe ser acreditada judicialmente.
La adolescente fue imputada por homicidio calificado por alevosía y permanece detenida bajo un régimen especial por su edad. Los otros dos menores fueron imputados, pero no quedaron detenidos debido a su condición de no punibles según el régimen aplicado al caso.
UN CRIMEN QUE CONMOCIONÓ A ARGENTINA
El cuerpo de Jeremías fue encontrado cuatro días después de su desaparición, en un galpón abandonado del barrio Chalet, frente a la cancha de Colón, en la ciudad de Santa Fe.
La autopsia determinó que tenía 23 heridas punzantes. El video del ataque, de más de cuatro minutos, circuló posteriormente por las redes sociales. La familia pidió expresamente que no fuera reproducido ni compartido.
LA ALERTA DE BSF
La Organización Mundial Bullying Sin Fronteras lleva años advirtiendo sobre los peligros de las redes sociales, particularmente cuando se convierten en espacios de contacto entre menores y personas cuya identidad e intenciones no pueden verificarse.
El caso de Jeremías Monzón exige una reflexión urgente: Instagram no puede quedar fuera del debate sobre la seguridad de niños y adolescentes en internet.
Organización Mundial Bullying Sin Fronteras

