The World Organization Bullying Without Borders confirms that the murderer in Villanueva de la Cañada (Julio, a 23-year-old Peruvian man) left written messages revealing his violent thoughts. No one saw anything abnormal in a 23-year-old man having 11-year-old friends. No one paid it any attention until he stabbed David (11) three times as he left his English class at the Villanueva de la Cañada cultural center to go to the bathroom.
The murderer's escape: Shortly after the murder, Julio fled the scene. He changed his clothes, removing those soaked in blood, showered, and went to the Móstoles hospital with a relative who claimed the boy had suffered a psychotic episode, according to sources close to the investigation who spoke to BSF.
Alerted by the hospital, the Civil Guard took custody of the murderer, who remained hospitalized and under guard in the psychiatric ward. The tribute to David:
This Friday at midday, after the massive tribute in Plaza de España, a child approached one end of the square and said that Julio, the alleged murderer, had left some of his papers there. Indeed, the boy took out several folders, which he then handed to an officer. One of them read: “I don’t want to be a burden, I don’t want to hurt my friends and have them yell at me like that again.”
The writings, reproduced exclusively here, have been incorporated as evidence in the case.
The murderer’s Instagram account also contains elements that suggest a possible violent outcome to Julio’s actions.
More to come.
Reproduction permitted with attribution.
World Organization Bullying Without Borders
La Organización Mundial Bullying Sin Fronteras confirma que el asesino de Villanueva de la Cañada (Julio, peruano de 23 años), dejó mensajes por escrito donde dejaba traslucir sus pensamientos violentos. Nadie vio algo anormal en que un hombre de 23 años tenga amigos de 11. Nadie le dio la debida importancia hasta que mató de tres puñaladas a David (11), al salir de su clase de inglés en el centro cultural de Villanueva de la Cañada para ir al baño.
La huida del asesino:
Poco después del homicidio, Julio escapó del lugar. Se cambió de ropa, quitándose las que estaban empapadas en sangre, se duchó y se fue al hospital de Móstoles junto a una familiar que aseguró que el chico había sufrido un brote psicótico, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación a BSF.
Alertada la Guardia Civil por el nosocomio, el asesino permaneció ingresado y custodiado en el ala de psiquiatría del centro hospitalario.
El homenaje a David:
Este viernes a mediodía, después del multitudinario homenaje en la plaza de España, un niño se acercó a un extremo de la plaza y dijo que allí dejaba Julio, el presunto homicida, algunos de sus papeles. Efectivamente, el pequeño sacó varios legajos, que después entregó a un agente. En uno de ellos se lee:
“No quiero ser una carga, no quiero hacerle daño a mis amigos y que vuelvan a gritarme así”.
Piénsese por un momento: si varios niños de 11 años le gritan a un hombre de 23 que les ha hecho daño ( - "no quiero hacerle daño a mis amigos y que vuelvan a gritarme".
No es menester ser un reconocido experto en Criminología, o en Derechos Humanos o en Protección de la Niñez para notar que algo anda mal.
¿Un hombre de 23 años con amigos de apenas 11?
Los escritos que se reproducen en forma exclusiva, han sido incorporados como prueba a la causa.
La cuenta de Instagram del asesino también contiene elementos que hablan de un posible desenlace violento de las acciones de Julio.
Ampliaremos
Permitida la reproducción con indicación de la fuente.
Organización Mundial Bullying Sin Fronteras
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