Así nació el Día Mundial contra el Bullying.

DOS DE MAYO

DÍA MUNDIAL CONTRA EL BULLYING

La historia detrás de una fecha que nació en una mesa, en la soledad de una madrugada

GINEBRA — Organización Mundial Bullying Sin Fronteras

Hay fechas que nacen después de años de deliberaciones, congresos, votaciones y tratados.

Y hay otras que nacen de una idea.

El 2 de Mayo, Día Mundial contra el Bullying, pertenece a esta segunda historia.

Su origen se remonta a una mesa de trabajo, entre los días 30 de abril y 1 de mayo de 2013, cuando el Dr. Javier Miglino, fundador de Bullying Sin Fronteras, buscaba una respuesta para millones de niños y adolescentes que sufrían acoso escolar en distintas partes del mundo.

No había una gran ceremonia.

No había un gobierno detrás.

No había una estructura internacional preparada.

Había papeles, reuniones, preocupación, cansancio y una pregunta que se hacía cada vez más difícil de responder:

¿Cómo proteger a todos los chicos del mundo del bullying?

La respuesta terminaría convirtiéndose en una fecha mundial.


EL COMIENZO

Bullying Sin Fronteras había sido creada formalmente el 2 de mayo de 2012 por el Dr. Javier Miglino, abogado argentino y especialista en Derechos Humanos y protección de la niñez.

Parte de su trayectoria profesional había transcurrido en París, Francia, donde trabajó junto a organizaciones vinculadas con los Derechos Humanos y la asistencia a familias refugiadas.

Aquella experiencia le permitió conocer de cerca el sufrimiento de familias que habían debido abandonar sus hogares y, especialmente, el de niños y adolescentes.

Al regresar a la Argentina, Miglino reunió un equipo profesional interdisciplinario y comenzó a trabajar sobre un problema que, según su planteo, carecía de una respuesta institucional internacional suficiente:

EL BULLYING.

"Crearemos una organización que lleve ayuda a todas las escuelas del mundo, por eso no tendrá fronteras. Se llamará: Bullying Sin Fronteras", dijo Miglino.

La organización creció.

Llegaron colaboradores de distintos países.

Llegaron testimonios.

Llegaron pedidos de ayuda.

Y, con el crecimiento de las redes sociales, comenzaron a multiplicarse también los casos de ciberbullying.

La violencia ya no estaba limitada a los patios y las aulas.

Había comenzado a viajar por internet.


UNA PREGUNTA QUE NO PODÍA ESPERAR

Durante las reuniones internacionales del equipo de especialistas de Bullying Sin Fronteras surgió una preocupación cada vez mayor.

Los niños y adolescentes necesitaban ayuda.

Pero las soluciones parecían siempre demasiado lentas.

Miglino recuerda una de aquellas discusiones:

“Señores: esto es inaceptable. Cada día que pasa están muriendo niños, niñas y adolescentes en todas partes del mundo. No podemos esperar seis meses.”

Y planteó una pregunta que se convertiría en una de las frases centrales de aquella historia:

“¿Qué pasaría si tu hijo o tu hija sufriera bullying, de modo que su vida estuviera en peligro? ¿También pedirías seis meses para ayudarlo?”

La respuesta todavía no existía.

Pero la búsqueda había comenzado.


30 DE ABRIL DE 2013: LOS TRES VENENOS

El 30 de abril de 2013, Miglino se encontraba trabajando solo en su estudio.

Entonces vio desde una ventana a una madre que reprendía a su hijo, un niño de aproximadamente ocho años.

El niño estaba siendo molestado por otros chicos.

La madre le pedía que fuera fuerte, que enfrentara a quienes lo acosaban y que no se dejara intimidar.

Incluso le dijo:

“El bullying no existe.”

Aquella escena produjo una reflexión decisiva.

El niño que sufría bullying estaba solo.

Tal vez nadie le creía.

Tal vez nadie sabía cómo ayudarlo.

Incluso sus padres podían sentirse impotentes.

Allí apareció el primer concepto:

LA SOLEDAD.

Después apareció el segundo.

El niño acosado no estaba feliz.

La angustia podía acompañarlo durante todo el día y durante toda la noche.

Podía dormir mal.

Podía dejar de comer.

Podía comenzar a perder el sentido de su propia vida.

LA TRISTEZA.

Y finalmente apareció el tercero.

El niño podía tener miedo de contar lo que estaba sucediendo.

Podía temer un reto, una reprimenda o una humillación.

Y sabía que al día siguiente sus agresores podían volver.

EL MIEDO.

Miglino había encontrado aquello que buscaba.

Según su formulación:

“El bullying se nutre de tres venenos: la soledad, la tristeza y el miedo.”

Y entonces apareció también la respuesta:

“Donde hay soledad, tiene que haber amigos.
Donde hay tristeza, tiene que haber alegría.
Donde hay miedo, tiene que haber amigos; alegres, fuertes, valientes y poderosos.”

Junto con esta idea quedaron formuladas dos consignas que pasarían a formar parte de la identidad de Bullying Sin Fronteras:

“El bullying es un problema de chicos que deben resolver los grandes.”

Y:

“El bullying se nutre de tres venenos: la soledad, la tristeza y el miedo.”


LA PREGUNTA IMPOSIBLE

Todavía faltaba encontrar la manera de llegar a todos los niños.

La siguiente reunión internacional del equipo estaba prevista para el jueves 2 de mayo de 2013.

Pero había un problema.

¿Cómo ingresar en un aula?

Hacerlo físicamente, sin autorización, podría acarrear consecuencias civiles y penales.

Y si se pensaba en las aproximadamente cientos de millones de aulas que existen en el planeta, la respuesta parecía imposible.

Miglino lo resumió años después en una pregunta:

“¿Cómo hago que chicos y adolescentes que están en la India, en Colombia, en España, en Sudáfrica y en Australia sepan que estamos ante un enemigo mortal que puede matarlos?”

Y agregó:

“Los chicos tienen que sentir que hay amigos en el mundo, que los abrazan, que los quieren y que se comprometen a cuidarlos. Cuando van para la escuela, cuando están en la escuela y cuando salen de la escuela.”

Había que encontrar algo capaz de entrar en las aulas sin atravesar físicamente sus puertas.

Entonces apareció el recuerdo de Mafalda.


MAFALDA Y LA IDEA QUE CAMBIÓ TODO

Durante su permanencia en París, Miglino recordó los cuadernos que traía su hijo Javier, entregados gratuitamente por la Mairie de Paris a los estudiantes.

En la contratapa de aquellos cuadernos aparecía Mafalda, el personaje creado por el dibujante argentino Joaquín Lavado, Quino.

Aquella imagen produjo una asociación decisiva.

Una creación argentina había conseguido entrar en las aulas francesas.

No necesitaba permiso para visitar cada escuela.

No necesitaba que su creador viajara hasta allí.

Simplemente estaba.

Y todos podían verla.

Entonces surgió la pregunta:

¿Y si existiera algo que pudiera entrar simbólicamente en todas las aulas de todas las escuelas del mundo?

Algo que pudiera abrazar a los chicos, acompañarlos y decirles que alguien estaba pensando en ellos.

La respuesta comenzó a tomar forma.

No sería un objeto.

No sería una persona.

No sería necesario atravesar ninguna puerta.

Sería una fecha.

Un día del año.

Un día con una consigna.

Una consigna mundial.

UN DÍA MUNDIAL CONTRA EL BULLYING.

Y entonces apareció la fecha:

2 DE MAYO


1 DE MAYO DE 2013: LA EMOCIÓN

Miglino contó posteriormente que tuvo la enorme fortuna de encontrarse completamente solo cuando escribió aquella frase.

Porque cuando terminó de hacerlo, algunas lágrimas mojaron el papel.

La idea había nacido.

Pero todavía no era mundial.

Ese mismo 1 de mayo de 2013, envió comunicaciones a más de 30.000 organizaciones no gubernamentales de distintos lugares del mundo para anunciar la creación del:

“2 de Mayo. Día Mundial contra el Bullying.”

Faltaban solamente 24 horas para la primera celebración.

Y entonces comenzó la respuesta.


EL MUNDO RESPONDE

Según el relato de Miglino, aproximadamente 60 segundos después de enviar los primeros correos, llegó una respuesta desde Corea del Sur.

Después llegaron otras.

Primero algunas.

Luego cientos.

Después miles.

Llegaron adhesiones desde España, Francia, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Ecuador, México, Estados Unidos, Italia, Australia, Sudáfrica, Costa de Marfil, Marruecos, Finlandia, Suecia, Noruega, Suiza, Dinamarca y Rusia, entre otros países.

Durante aquel día continuaron llegando mensajes.

La iniciativa comenzaba a viajar.

La idea que había nacido en una mesa llena de papeles comenzaba a transformarse en una realidad internacional.


2 DE MAYO DE 2013: EL NACIMIENTO

Llegó el 2 de mayo de 2013.

La computadora permanecía encendida.

Había cientos de mensajes.

Organizaciones de distintas partes del mundo expresaban su voluntad de incorporarse a la celebración.

Y, según el relato, CNN y CNN en Español difundieron ese día la noticia a través del periodista Carlos Montero:

“Hoy, dos de mayo, es el Día Mundial contra el Bullying.”

La fecha acababa de comenzar su recorrido.

En aquel momento ocurrió también la transformación simbólica que Miglino había imaginado:

La amistad comenzó a desplazar a la soledad.

La alegría comenzó a vencer a la tristeza.

El valor comenzó a enfrentar al miedo.

La idea ya no pertenecía solamente a una persona.

Comenzaba a pertenecer a todos aquellos que decidieran hacerla suya.


EL NARANJA

También nació un símbolo.

El color elegido para representar la lucha contra el bullying fue el naranja.

Para Bullying Sin Fronteras, el naranja representa fuerza, alegría, confianza, esperanza, perseverancia y energía.

La organización decidió convertirlo en su bandera.

EL NARANJA SERÍA EL COLOR DE LA LUCHA CONTRA EL BULLYING.


LA LLEGADA A LA UNESCO

En 2016, la iniciativa llegó a la UNESCO en París.

Según la historia institucional de Bullying Sin Fronteras, el planteo fue tratado excepcionalmente rápido y aprobado en menos de 40 minutos.

El relato de la organización compara aquella velocidad con la historia de otras efemérides internacionales, como el Día Mundial de la Radio, cuyo proceso habría demandado décadas.

Desde entonces, Bullying Sin Fronteras presentó el 2 de Mayo como una de las grandes fechas internacionales dedicadas a la concientización sobre el acoso escolar.

Posteriormente, distintos parlamentos y organizaciones de diferentes países se sumaron a la iniciativa.


ESPAÑA, 2017

El 2 de mayo de 2017, el Senado de España se sumó formalmente a la iniciativa del:

“2 de Mayo. Día Mundial contra el Bullying.”

España se incorporaba así institucionalmente a la celebración de la jornada contra el acoso escolar.


180 PAÍSES

Con el paso de los años, la iniciativa continuó expandiéndose.

Bullying Sin Fronteras sostiene que desde el 2 de mayo de 2022, la efeméride está presente en 180 países de los cinco continentes.

El mensaje comenzó a adoptar diferentes nombres según el idioma:

Día Mundial contra el Bullying.

World Bullying Day.

Journée Mondiale contre le Harcèlement.

Una misma idea.

Una misma fecha.

Una misma lucha.


UN DÍA DE CÓDIGO ABIERTO

Desde su origen, el Día Mundial contra el Bullying fue concebido como una jornada gratuita y abierta.

No fue creado para cobrar derechos.

No fue creado para generar ganancias.

La intención declarada por su creador fue que nadie tuviera que pagar para celebrarlo.

Que una escuela humilde pudiera conmemorarlo igual que una universidad.

Que pudiera celebrarse en una gran ciudad o en una pequeña comunidad.

Que pudiera hablarse del bullying en cualquier idioma.

UNA FECHA PARA TODOS.


LO QUE DEJÓ AQUEL 2 DE MAYO

La respuesta comenzó a aparecer en las aulas.

Canciones.

Dibujos.

Poesías.

Obras de teatro.

Debates.

Carteles.

Conversaciones entre docentes y alumnos.

Padres que comenzaron a preguntar.

Niños que descubrieron que no eran los únicos.

Según Bullying Sin Fronteras, llegaron millones de testimonios de jóvenes y familias buscando ayuda frente a situaciones de bullying y ciberbullying.

La organización sostiene que, a lo largo de los años, recibió más de 2 millones de testimonios de niños y jóvenes que atravesaban situaciones extremas vinculadas con bullying, pensamientos de muerte, autolesiones, abandono escolar o deseos de tomar represalias.

Para la organización, esos testimonios constituyen parte de la razón por la cual la fecha continúa siendo necesaria.


LOS TRES VENENOS Y SUS ANTÍDOTOS

La historia vuelve siempre al mismo punto:

SOLEDAD.

TRISTEZA.

MIEDO.

En la formulación de Miglino, esos tres elementos pueden profundizar el sufrimiento de quien padece bullying.

Pero también existe una respuesta para cada uno.

A la soledad:

AMISTAD.

A la tristeza:

ALEGRÍA Y ACOMPAÑAMIENTO.

Al miedo:

VALOR Y PROTECCIÓN.

Por eso la batalla no consiste solamente en castigar al agresor.

Consiste también en evitar que la víctima quede sola.


EL DERECHO A LA VIDA

En la visión de su creador, la lucha contra el bullying está vinculada con una cuestión todavía más profunda:

EL DERECHO HUMANO A LA VIDA.

Miglino lo expresó de esta manera:

“A partir de hoy, ya no dirán que la soledad, la tristeza y el miedo pudieron con ese joven o ese niño. Dirán que hubo valientes que un día dijeron: ¡Basta a la violencia!”

Y agregó:

“Entonces y solo entonces podremos decir que luchamos por proteger el Primer Derecho Humano, que es el Derecho a la Vida.”

La frase resume el sentido más profundo que la organización atribuye a la fecha.


LA BATALLA CONTINÚA

El bullying existía antes del 2 de mayo.

Existe después del 2 de mayo.

Y todavía no ha sido derrotado.

Pero algo cambió.

Ahora millones de personas conocen su nombre.

Millones de estudiantes saben que existe una jornada dedicada a combatirlo.

Millones de docentes y familias tienen una fecha para hablar del problema.

Y millones de niños pueden escuchar un mensaje que, para quien sufre acoso, puede significar mucho más que una simple frase:

NO ESTÁS SOLO.


EL MENSAJE PARA LOS ACOSADORES

El bullying no es una “chiquilinada”.

No es una viveza.

No es una tradición escolar.

No es una prueba que un niño deba soportar para hacerse fuerte.

Es violencia.

Y cuando esa violencia continúa en internet, puede transformarse en ciberbullying y extenderse durante las 24 horas del día.

Por eso la lucha debe alcanzar las aulas, los hogares y también el ciberespacio.

El mensaje es simple:

NO ES ACEPTABLE.

NO ES TOLERABLE.

NO DEBE SER NORMALIZADO.


LA ESCENA QUE IMAGINÓ

Un niño en México llega a la escuela.

Mira la pizarra.

Y encuentra escrito:

2 DE MAYO

DÍA MUNDIAL CONTRA EL BULLYING

En Argentina, otro estudiante escribe una redacción.

En Estados Unidos, una escuela canta una canción.

En España, se organiza una feria.

En Francia, los chicos hacen dibujos.

En Italia, Alemania, Japón, Corea del Sur, Australia, China, Sudáfrica o Senegal, docentes y estudiantes hablan del bullying.

No importa si afuera llueve.

No importa si hace frío.

No importa si es de día o de noche en otra parte del planeta.

Ese día existe un mensaje común:

EL BULLYING NO ES ACEPTABLE.


EL MILAGRO DE UNA MESA

La historia comenzó entre papeles.

Comenzó con cansancio.

Comenzó con preguntas.

Comenzó con una ventana.

Comenzó con una madre y un niño.

Comenzó con la soledad de un chico que sufría.

Y de aquella escena nació una idea capaz de cruzar fronteras:

UN DÍA PARA QUE LOS NIÑOS SUPIERAN QUE NO ESTABAN SOLOS.

No nació en un palacio.

No nació en una cumbre internacional.

No nació detrás de una gran institución.

NACIÓ EN UNA MESA.

Una mesa llena de papeles.

Una mesa en una habitación silenciosa.

Una mesa frente a una ventana.

Una mesa donde alguien se preguntó cómo hacer para que un niño acosado en cualquier lugar del mundo pudiera sentir que alguien estaba de su lado.

Y entonces apareció una fecha.

2 DE MAYO

DÍA MUNDIAL CONTRA EL BULLYING


PALABRAS FINALES

“Había elegido el dos de mayo de cada año porque se trata de un día en el que hay clases escolares en el Hemisferio Norte y el Hemisferio Sur, en Oriente y Occidente. Un día común para ir a la escuela.

Imaginaba entonces que un chico en México llegaba a clases y en la pizarra decía: ‘Día Mundial Contra el Bullying’.

En Argentina se hacía una redacción contra el bullying.

En Estados Unidos se cantaba una canción.

En España se hacía una feria.

En Francia había dibujos.

Y en Inglaterra, Italia, Alemania, Corea del Sur, Australia, Tailandia, China, Japón, Sudáfrica y Senegal se hablaba del bullying.

Se diría entonces que el bullying no es aceptable ni tolerable.

Todos juntos lo hicimos posible.”

Dr. Javier Miglino
Creador del 2 de Mayo. Día Mundial contra el Bullying


EPÍLOGO

Quizás por eso el origen del 2 de Mayo conserva algo de leyenda.

Una fecha que nació de una preocupación.

Una preocupación que se convirtió en una pregunta.

Una pregunta que se convirtió en una idea.

Una idea que se convirtió en una convocatoria.

Y una convocatoria que hoy recorre el mundo.

Desde aquella mesa de abril de 2013 hasta las aulas que cada año vuelven a recordar la fecha, el mensaje permanece:

DONDE HAYA SOLEDAD, QUE HAYA AMISTAD.

DONDE HAYA TRISTEZA, QUE HAYA ALEGRÍA.

DONDE HAYA MIEDO, QUE HAYA VALOR.

Porque el bullying puede existir.

Puede cambiar de forma.

Puede pasar de la escuela al teléfono y del teléfono a las redes.

Pero frente a él existe una respuesta humana que romperá fronteras:

Te vamos a escuchar, a acompañar, a defender. No vas a estar solo.

Así nació, según la historia de Bullying Sin Fronteras, el 2 de Mayo. Día Mundial contra el Bullying.

Dr. Javier Miglino
Fundador de Bullying Sin Fronteras
Creador del 2 de Mayo. Día Mundial contra el Bullying




Organización Mundial Bullying Sin Fronteras

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