La violencia entre estudiantes continúa siendo un problema mundial. La UNESCO advierte que el acoso escolar afecta a millones de niños y adolescentes, mientras el ciberbullying amplía los riesgos en los entornos digitales.
PARÍS / GINEBRA / BUENOS AIRES. El bullying continúa representando uno de los grandes desafíos internacionales para la protección de la infancia y la adolescencia. Según la UNESCO, uno de cada tres estudiantes en el mundo sufre acoso escolar cada mes.
La organización de las Naciones Unidas dedicada a la educación, la ciencia y la cultura también advierte que el ciberbullying afecta hasta a uno de cada diez niños, en un escenario en el que la violencia puede extenderse más allá de las aulas y alcanzar los espacios digitales.
La información forma parte de los contenidos de UNESCO sobre la prevención de la violencia y la promoción de entornos educativos seguros, cuya página oficial fue actualizada el 14 de octubre de 2026.
Una violencia con consecuencias que van más allá de la escuela
El bullying no debe considerarse un conflicto menor ni una etapa inevitable del crecimiento. La UNESCO señala que la violencia escolar puede afectar la salud física y mental, el rendimiento educativo y las perspectivas futuras de quienes la sufren.
Entre sus consecuencias asociadas se encuentran los problemas de sueño, la depresión y los pensamientos suicidas. Estas asociaciones refuerzan la importancia de detectar el acoso a tiempo y garantizar que las víctimas reciban apoyo adecuado.
El avance de las tecnologías añade otra dimensión al problema. Las agresiones, humillaciones y exclusiones pueden continuar fuera del horario escolar, trasladarse a las redes sociales y alcanzar nuevas audiencias.
La prevención exige una respuesta colectiva
La prevención del bullying y el ciberbullying requiere la participación de las escuelas, las familias, las autoridades, las comunidades y las propias plataformas digitales.
Identificar las señales de acoso, escuchar a quienes sufren violencia, actuar ante las denuncias y desarrollar políticas de prevención son medidas fundamentales para construir entornos seguros.
La magnitud del problema también exige que la sociedad deje de minimizar las agresiones entre estudiantes. Una burla reiterada, la exclusión deliberada o la humillación digital pueden producir un daño real, incluso cuando quienes las ejercen intentan presentarlas como una broma.
BSF: visibilizar para prevenir
Para Bullying Sin Fronteras, los datos internacionales constituyen una herramienta esencial para mantener el bullying y el ciberbullying en el centro de la agenda pública.
La evidencia de organismos internacionales permite dimensionar el problema, promover la prevención y recordar que detrás de cada estadística existen niños y adolescentes cuyos derechos, bienestar y educación deben ser protegidos.
Bullying Sin Fronteras fue creada en 2012 para ayudar en todas partes, a toda hora y en forma gratuita. Por mostrar el bullying y el ciberbullying afrontó ataques, fake news, difamaciones y persecución. Hoy por fin UNESCO está admitiendo el grave problema al que nos enfrentamos.
UNESCO, “Safe learning environments: Preventing and addressing violence in and around school”.
ORGANIZACIÓN MUNDIAL BULLYING SIN FRONTERAS

