ESPAÑA: 1.850 AGRESIONES Y TRATOS VEJATORIOS DENUNCIADOS CONTRA NIÑOS MENORES DE TRES AÑOS EN UNA GUARDERÍA
MADRID, GINEBRA, BUENOS AIRES | 3 DE NOVIEMBRE DE 2026
El caso de la guardería Pecas, en Pozuelo de Alarcón, adquiere una dimensión estremecedora. Las acusaciones particulares denunciaron más de 1.850 episodios de presuntas agresiones y tratos degradantes contra bebés y niños menores de tres años. Las imágenes de diez cámaras de vigilancia permitieron documentar situaciones de violencia física y humillaciones que ahora forman parte de una investigación judicial en curso.
Pinchazos en la cara, golpes en la cabeza, zarandeos mientras los pequeños dormían, cachetes, desplazamientos con los pies y encierros en habitaciones a oscuras son algunas de las conductas denunciadas.
Las acusaciones particulares identifican a varias trabajadoras del establecimiento como presuntas responsables de estos episodios. Al menos siete personas se encuentran investigadas en la causa.
MÁS DE 1.850 DENUNCIAS
La investigación comenzó a finales de noviembre de 2023, después de que una trabajadora en prácticas denunciara presuntos malos tratos y realizara grabaciones clandestinas dentro del establecimiento.
El análisis posterior de las imágenes permitió ampliar progresivamente el número de episodios identificados:
Noviembre de 2025: 110 hechos nuevos documentados.
Junio de 2026: 352 acontecimientos incorporados a la investigación judicial.
Posteriormente: los padres presentaron escritos que identificaban otros 499 episodios.
23 de octubre de 2026: una nueva presentación de las acusaciones particulares elevó a más de 1.800 los episodios denunciados.
El material analizado corresponde a diez cámaras de vigilancia que registraron la actividad del establecimiento durante dos meses, entre las 8 y las 18 horas. Las imágenes permiten identificar fechas y horarios concretos de los episodios denunciados.
GOLPES, HUMILLACIONES Y TRATOS DEGRADANTES
Entre los hechos descriptos en las presentaciones judiciales aparecen situaciones particularmente graves.
En una de las secuencias, una trabajadora habría tomado la mano de un niño para utilizarla para golpear a otro pequeño. Se describen al menos ocho golpes, la mayoría en la cabeza.
También se denunciaron episodios en los que los niños habrían sido desplazados con los pies mientras dormían, levantados bruscamente de sus camisetas y sometidos a golpes involuntarios contra distintas superficies.
Otras situaciones documentadas incluyen el lanzamiento de chupetes al suelo para que los pequeños los recogieran y prácticas de higiene degradantes, como limpiar a varios niños con una misma servilleta.
Las denuncias describen comportamientos reiterados y no solamente incidentes aislados. La investigación deberá determinar las circunstancias de cada episodio y las responsabilidades individuales.
UNA DENUNCIA QUE PERMITIÓ DESCUBRIR LOS HECHOS
La intervención de una trabajadora en prácticas fue decisiva para que las presuntas agresiones salieran a la luz.
Sus grabaciones permitieron denunciar situaciones que, según las actuaciones judiciales, no habían sido inicialmente recogidas en los atestados policiales.
La guardería cerró en febrero de 2024 por irregularidades urbanísticas. Sin embargo, la investigación sobre los presuntos malos tratos continuó y el análisis de las grabaciones permitió ampliar considerablemente el alcance de las denuncias.
LA PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS MÁS PEQUEÑOS
El caso Pecas plantea una pregunta fundamental: ¿quién protege a los niños cuando las personas encargadas de cuidarlos son precisamente quienes presuntamente los agreden?
Los menores de tres años se encuentran entre los integrantes más vulnerables de la sociedad. Muchos todavía no pueden expresar verbalmente lo que les sucede, identificar las conductas abusivas ni pedir ayuda.
Por eso, la supervisión de las guarderías, la selección y capacitación del personal, los mecanismos de denuncia y el control institucional no pueden considerarse cuestiones administrativas secundarias. Son instrumentos esenciales para proteger la infancia.
La violencia contra un niño no deja de ser violencia porque ocurra detrás de las puertas de una institución educativa o de cuidado infantil.
BULLYING SIN FRONTERAS y UNA ALERTA PARA EL MUNDO
La prevención del maltrato infantil debe comenzar desde los primeros meses de vida.
Las familias necesitan instituciones confiables. Los trabajadores deben disponer de canales seguros para denunciar irregularidades. Y los organismos responsables deben contar con mecanismos eficaces de supervisión y respuesta.
Ningún bebé debería sufrir miedo, humillaciones o violencia en el lugar donde sus padres lo dejan confiando en que estará protegido.
WORLD ORGANIZATION BULLYING SIN FRONTERAS
Con información de El Mundo de España.

