Definición de Estadísticas Mundiales de Bullying. Cómo BSF investiga, verifica y documenta el bullying en el mundo.
GINEBRA – BUENOS AIRES, Octubre 9 — ORGANIZACIÓN MUNDIAL BULLYING SIN FRONTERAS
Hay trabajos que nacen para describir la realidad. Y hay otros que nacen porque la realidad ya no puede seguir siendo ignorada.
En 2021, la Organización Mundial Bullying Sin Fronteras (BSF) puso en marcha sus Estadísticas Mundiales de Bullying, un trabajo internacional destinado a documentar la dimensión del acoso escolar y el ciberbullying, identificar los casos más graves y ofrecer información de consulta pública a gobiernos, universidades, instituciones educativas, especialistas, periodistas y familias.
Detrás de cada informe hay una tarea que rara vez se ve: recoger información, examinar documentos, contrastar testimonios, detectar duplicaciones y comprobar que los hechos registrados tengan respaldo suficiente.
No se trata solamente de contar. Se trata de investigar.
Cómo se construyen las estadísticas mundiales
La metodología de BSF se organiza en cuatro etapas fundamentales:
1. RECOLECCIÓN
La información procede de distintas fuentes y países: organismos oficiales, autoridades educativas, hospitales y servicios de salud, tribunales, fuerzas de seguridad, universidades, establecimientos escolares, medios periodísticos, familias de víctimas y profesionales que conocen o investigan situaciones de acoso.
También se reciben testimonios y documentación sobre episodios graves. En los casos en que corresponde, BSF protege la identidad de las fuentes y mantiene la reserva de la información aportada.
2. CONTRASTE
Los datos se comparan con otras fuentes disponibles para identificar coincidencias, diferencias y posibles duplicaciones.
Un mismo episodio puede aparecer en una noticia, una denuncia, un expediente judicial y un testimonio familiar. Registrar cada referencia como si fuera un caso distinto inflaría artificialmente las cifras. Por eso, identificar coincidencias y evitar duplicaciones constituye una parte esencial del trabajo.
3. VERIFICACIÓN
Una denuncia no se transforma automáticamente en un caso confirmado para las estadísticas.
BSF procura respaldar la información mediante documentos, registros institucionales, fuentes independientes u otros elementos disponibles que permitan comprobar la existencia del episodio.
4. CLASIFICACIÓN
Una vez examinados los antecedentes, los casos se clasifican de acuerdo con los criterios de BSF, el territorio correspondiente y el período estudiado.
El objetivo es construir una base documental que permita observar el fenómeno, comparar información y seguir su evolución a través del tiempo.
Quiénes colaboran y por qué lo hacen gratuitamente
Las Estadísticas Mundiales de Bullying no son el resultado del trabajo de una sola persona ni de una oficina aislada. Se nutren de una red internacional de colaboradores que aportan información, conocimientos y tiempo.
Entre ellos hay familiares de víctimas, médicos, enfermeros, docentes, educadores, periodistas, abogados y otros profesionales. También participan profesores y estudiantes universitarios de distintos países, que colaboran de manera voluntaria y gratuita en tareas vinculadas con la recopilación, revisión y contraste de información.
BSF ha informado la colaboración de integrantes de comunidades académicas vinculadas a alrededor de 30 universidades de distintas regiones del mundo. Esa participación se realiza a título personal y no significa necesariamente que las universidades respalden institucionalmente las conclusiones de los informes.
El principio es sencillo: el conocimiento reunido para ayudar a comprender y prevenir el bullying debe estar al alcance de todos.
Por eso, BSF publica sus estadísticas de forma libre y gratuita. No cobra por el acceso a sus informes y permite su reproducción con indicación de la fuente.
La red trabaja con una convicción compartida: cada dato documentado puede ayudar a que una familia, una escuela, un periodista o una autoridad comprenda mejor un problema que afecta a niños y adolescentes en todo el planeta.
Qué considera BSF un caso grave de bullying o ciberbullying
Para sus estadísticas, BSF considera grave un episodio de bullying o ciberbullying cuando, además de la situación de acoso, presenta consecuencias o circunstancias de especial gravedad que pueden documentarse y verificarse.
Entre los criterios considerados se encuentran:
Lesiones físicas o necesidad de atención médica.
Daño psicológico significativo documentado.
Amenazas graves contra la integridad física o la vida.
Violencia o agresión sexual.
Interrupción o abandono de la escolaridad relacionado con el acoso.
Intervención de la policía, la justicia, los servicios de salud o emergencia y las autoridades educativas.
Autolesiones o intentos de suicidio cuando existe documentación que vincula el episodio con una situación de bullying o ciberbullying.
Suicidio cuando existen elementos documentales que permiten establecer una relación con una situación de bullying o ciberbullying.
La gravedad no se determina por la repercusión mediática de un caso ni por la cantidad de veces que se comparte en redes sociales. El criterio central es la existencia de circunstancias graves respaldadas por elementos documentales.
En particular, una muerte por suicidio no debe atribuirse automáticamente al bullying. Para incluir esa relación en la clasificación, BSF señala que deben existir antecedentes documentales que la sustenten.
La distinción importa: detrás de una estadística debe haber criterios claros, no una conclusión basada únicamente en impresiones.
Cuándo y dónde se realiza el trabajo
La recopilación se desarrolla a escala internacional y comprende información correspondiente a períodos y territorios determinados. BSF comenzó a elaborar sus Estadísticas Mundiales de Bullying en 2021 y publica nuevas ediciones con el propósito de examinar la situación por países y registrar los casos que pudo identificar y verificar.
En su edición de 2026, la organización informó que había logrado verificar información de 80 países y presentó los 40 con mayor cantidad de casos graves registrados según su metodología.
Cada edición representa una fotografía documental del período estudiado. No debe interpretarse como un recuento automático de todos los episodios ocurridos en el mundo.
El alcance de los datos depende de la información disponible, de las posibilidades de verificación y de las condiciones de registro de cada país.
Lo que las cifras muestran y lo que no pueden mostrar
El bullying y el ciberbullying son fenómenos que no siempre llegan a una denuncia formal. Hay víctimas que guardan silencio, familias que desconocen lo que sucede y episodios que nunca quedan asentados en registros oficiales.
Por eso, las estadísticas de BSF reflejan los casos que pudieron ser identificados, documentados y verificados de acuerdo con sus criterios. No equivalen necesariamente a la totalidad de los episodios existentes.
Las diferencias entre países en materia de denuncia, acceso a la información y registro institucional también deben tenerse presentes al comparar resultados.
Explicar estas limitaciones no disminuye el valor de investigar. Al contrario: permite comprender mejor qué mide un informe, cómo se obtuvieron sus datos y hasta dónde pueden sostenerse sus conclusiones.
Una tarea que no pertenece a una sola institución
El trabajo estadístico de BSF busca aportar una herramienta de consulta internacional para quienes necesitan conocer, investigar y prevenir el acoso escolar y el ciberbullying.
Su propósito no es reemplazar a los sistemas oficiales de cada país, sino reunir información de diversas procedencias, contrastarla y ponerla gratuitamente a disposición del público.
Durante años, numerosas personas han contribuido desde distintos lugares del mundo, muchas veces sin aparecer en las publicaciones y sin recibir remuneración. Algunas aportan documentos; otras, conocimiento profesional; otras ayudan a comprobar que una información no sea repetida o que un caso tenga el respaldo necesario para ser registrado.
Esa suma de esfuerzos constituye una parte esencial del trabajo.
Porque detrás de cada cifra hay una historia humana. Y detrás de cada informe existe la responsabilidad de no convertir el sufrimiento de una víctima en un número sin contexto.
Investigar. Documentar. Prevenir.
Las Estadísticas Mundiales de Bullying nacieron para dar visibilidad internacional a un problema que durante demasiado tiempo fue minimizado, ocultado o tratado como una cuestión menor entre estudiantes.
BSF sostiene que el conocimiento debe servir para reconocer el daño, mejorar la prevención y ayudar a que las instituciones actúen a tiempo.
Fuentes institucionales de referencia:
Se permite la reproducción con indicación de la fuente.

