GEORGIA y BUENOS AIRES. Familias FABRIZIO y SELTZER. Tragedias causadas por enfermedad mental.

GEORGIA y BUENOS AIRES: TRAGEDIAS FAMILIARES CAUSADAS POR LA ENFERMEDAD MENTAL.

La tragedia ocurrida en Georgia, Estados Unidos, vuelve a plantear una pregunta que Bullying Sin Fronteras ya abordó en Argentina a través de los casos Grinstein y Seltzer: ¿qué señales previas pueden ayudar a identificar una crisis grave y qué mecanismos de intervención existen para prevenir desenlaces irreversibles?

DOUGLAS, GEORGIA, ESTADOS UNIDOS | Octubre 18 | Organización Mundial Bullying Sin Fronteras (BSF) 

Cinco adultos murieron en un episodio de violencia en una vivienda de Douglas, en el sur del estado de Georgia. Las autoridades investigan el caso como un aparente homicidio seguido de suicidio y consideran que un hombre de 64 años habría matado a cuatro integrantes de su entorno familiar antes de quitarse la vida.

Las víctimas fueron identificadas como John Anthony Fabrizio, señalado por los investigadores como presunto autor de los homicidios; su esposa, Rachel Elizabeth Fabrizio, de 64 años; sus hijos James Nicholas Fabrizio, de 28, y William Christopher Fabrizio, de 26; y Rosaida Figueroa Berrios, de 26 años, pareja de uno de los jóvenes.

La información fue confirmada por la Policía de Douglas.

UNA SEPARACIÓN MATRIMONIAL ENTRE LOS ANTECEDENTES

Uno de los datos relevantes para comprender el contexto es que Rachel Fabrizio había presentado una demanda de divorcio el 9 de septiembre, aproximadamente un mes antes de la tragedia. La pareja llevaba décadas de matrimonio y, según la documentación judicial citada por la prensa local, había atravesado una separación anterior.

Este antecedente constituye una línea de contexto que merece atención en la reconstrucción del caso. Sin embargo, por sí solo no demuestra cuál fue el motivo de los homicidios ni permite establecer qué ocurrió en el ámbito familiar durante las horas previas al desenlace.

UNA LLAMADA DE EMERGENCIA ANTES DE LA TRAGEDIA

De acuerdo con declaraciones del jefe de Policía de Douglas, Brannen Pruette, una de las víctimas había realizado una llamada al servicio de emergencias antes del tiroteo. Los primeros informes señalaron que la mujer se había quejado de que su marido fumaba dentro de la vivienda y expresó que el humo la estaba matando.

Las circunstancias que rodearon esa comunicación y su relación temporal con el episodio posterior requieren una reconstrucción más completa. Las autoridades no habían divulgado todos los detalles de la secuencia de acontecimientos.

¿PUDO EXISTIR UNA CRISIS DE SALUD MENTAL?

La magnitud de lo ocurrido plantea preguntas sobre el estado psicológico del presunto autor, las circunstancias familiares y los posibles factores de riesgo que pudieran haber precedido al episodio.

La tragedia de Douglas deja cinco víctimas mortales y numerosas preguntas pendientes. La prioridad es esclarecer los hechos, reconstruir los antecedentes verificables y evitar que las hipótesis sustituyan a las pruebas.

BULLYING SIN FRONTERAS — BSF

Para Bullying Sin Fronteras, la prevención exige precisamente esa mirada: identificar los riesgos reales, atender las crisis a tiempo, proteger a las posibles víctimas y evitar que una tragedia se convierta en una explicación simplista sobre la salud mental.

Los casos SELTZER y GRINSTEIN EN BUENOS AIRES:

Dos episodios ocurridos en Argentina vuelven a poner bajo la lupa la relación entre violencia, acoso, exposición en redes sociales y salud mental, aunque se trata de hechos diferentes y no existen elementos suficientes para establecer una relación causal entre ellos.

La investigación judicial por el homicidio perpetrado por Lucas Grinstein sobre su padre, Daniel Grinstein, de 76 años, incorpora otro componente: una crisis de salud mental que, según la reconstrucción del expediente, precedió al episodio que terminó con la muerte del hombre.

Daniel había acudido al departamento de su hijo Lucas, en Buenos Aires, después de recibir un llamado en el que le pedía ayuda por un ataque de pánico. Horas después, el hombre mayor salió del edificio con graves quemaduras y llegó por sus propios medios al Hospital Rivadavia con aproximadamente el 80% del cuerpo quemado. Murió 24 días más tarde a causa de un shock séptico y una falla multiorgánica, según el material judicial citado en la investigación al que accedió el Equipo Jurídico Internacional de Bullying Sin Fronteras.

La causa comenzó como una investigación por lesiones graves, pero cambió de calificación después de la muerte; tratándose de padre e hijo, la carátula es de Homicidio Agravado (artículo 80 del Código Penal Argentino).

El fiscal sostuvo que las pruebas reunidas indicaban que no se había tratado de un accidente y que existían elementos para investigar un homicidio agravado por el vínculo.

Entre las pruebas incorporadas al expediente aparecen conversaciones en las que Lucas habría admitido ante familiares haber provocado las quemaduras. La investigación también analiza su estado de salud mental.

Actualmente se encuentra detenido y, antes de ser indagado, se ordenó una evaluación interdisciplinaria con un neurólogo, un psicólogo y un psiquiatra. El objetivo es determinar, entre otros aspectos, si podía comprender la criminalidad de sus actos y dirigir su conducta al momento del hecho. La pericia deberá considerar antecedentes diagnósticos mencionados en el expediente, entre ellos psicosis paranoide y esquizofrenia.

El tribunal ordenó además que fuera derivado a un dispositivo o establecimiento penitenciario adecuado a su estado de salud mental, bajo custodia policial.

La violencia y las crisis de salud mental pertenecen a ámbitos diferentes y no deben confundirse. Pero cuando coinciden factores de vulnerabilidad, los sistemas educativos, sanitarios, familiares y judiciales enfrentan el desafío común de actuar antes de que la violencia se convierta en tragedia.

Villa Crespo: una familia asesinada. El caso SELTZER

En Buenos Aires, el caso de la familia Seltzer produjo una conmoción similar, aunque se trató de un escenario completamente diferente.

El 21 de mayo de 2025, la Policía de la Ciudad encontró muertos en un departamento de la calle Aguirre, en Villa Crespo, a Bernardo Adrián Seltzer, de 53 años; a su esposa, Laura, de 51; y a sus hijos Ian, de 15, e Ivo, de 12.

Los investigadores determinaron posteriormente que se trató de un triple homicidio seguido de suicidio y que la principal responsable fue Laura Seltzer, esposa de Bernardo Seltzer y madre de Ian Seltzer e Ivo Seltzer. Las autopsias establecieron que Bernardo recibió tres puñaladas y que sus hijos sufrieron entre 10 y 12 heridas de arma blanca cada uno. Laura fue encontrada muerta en el baño con heridas autoinfligidas.

La puerta del departamento no presentaba signos de haber sido forzada y en el lugar fue encontrada una carta manuscrita. Los peritajes posteriores determinaron que la carta había sido escrita por Laura.

Los dos adolescentes estudiaban en la escuela ORT de la comunidad judía en Argentina. La familia llevaba, según los testimonios recogidos durante la investigación, una vida que desde afuera parecía normal.

La salud mental como principio de la investigación

La investigación judicial puso especial atención en la salud mental de Laura Seltzer. Las fuentes consultadas indicaron que había atravesado un episodio severo, recibía tratamiento psiquiátrico y tomaba medicación.

Pero los investigadores advirtieron desde el comienzo que conocer la existencia de un problema psiquiátrico no permitía, por sí solo, explicar la masacre.

La investigación buscó determinar qué patología padecía, qué tratamiento recibía y si existían señales de peligrosidad que pudieran haber sido detectadas con anterioridad.

Una advertencia para las familias y las escuelas

Los dos casos muestran problemas diferentes.

En Villa Crespo, la tragedia estuvo vinculada a una violencia intrafamiliar extrema y a una crisis de salud mental cuya evolución y tratamiento fueron posteriormente examinados por los investigadores.

En el caso de Lucas Grinstein aún no hay una conclusión definitiva, pero todo apunta a una relación muy conflictiva entre padre e hijo, con el agravante de la enfermedad mental del presunto asesino.

No son fenómenos equivalentes.

Pero ambos episodios muestran la importancia de prestar atención a cambios de conducta, amenazas, aislamiento, agresiones, situaciones de hostigamiento, crisis psicológicas y otras señales que puedan indicar que una persona necesita ayuda.

Para Bullying Sin Fronteras, el desafío consiste en actuar antes de que una señal de alarma se transforme en una tragedia.

La prevención no consiste en encontrar una única explicación después de una tragedia. Consiste en reconocer las señales antes de que sea demasiado tarde.

Permitida la reproducción con indicación de la fuente.

Organización Mundial Bullying Sin Fronteras